sábado, 24 de noviembre de 2018

La tristeza que esconde la sonrisa de Jim Carrey

El cómico se define como un hombre solitario con poca suerte en el amor



Jim Carrey, de 56 años, ha revelado que está "viviendo una vida solitaria y aislada", en declaraciones a Radio Times. La estrella de Hollywood está ahora su promocionando Kidding, la serie de Showtime. Carrey, el hombre de la eterna sonrisa asegura: "Podría describir mi vida hogareña como una vida aislada. Paso mucho tiempo solo, pero me gusta estar solo, así que está bien. Eso puede ser extraño para algunas personas, pero lo disfruto". Y añade: "Me encanta leer y disfruto pintando y trabajando en esculturas".

Desafortunado en el amor,  Carrey ha estado casado dos veces. Su primera esposa fue la actriz Melissa Wormer, la pareja se divorció en 1995 después de ocho años juntos. Luego el actor se casó con Lauren Holly en 1996, pero se separaron después de menos de un año juntos. Y en febrero pasado le llegó una demanda por homicidio culposo iniciada  por la familia de su exnovia, Cathriona White, tras su suicidio, que finalmente fue desestimada en California.Carrey presentó una contrademanda en octubre de 2016 alegando que las denuncias de los familiares de su expareja no eran más que un intento de querer ganar dinero a su costa. El intérprete también reveló que antes de su muerte, White lo había amenazado con hacer público que le había contagiado varias enfermedades de transmisión sexual si no le pagaba millones de dólares. Unas afirmaciones que Carrey aseguró que eran falsas pese a que la familia alegó en sus demandas que esas enfermedades eran una de las causas de la depresión de White. Los familiares de la maquilladora sacaron a la luz una carta que ella escribió en 2013 culpando al cómico, además, de sus adicciones y promiscuidad.


Carrey también ha hablado ahora sobre la elección de volver al trabajo después de una pausa: "En este momento se está realizando un trabajo increíble en la televisión los mejores guionistas están aquí y sé que aún queda mucho bueno por hacer. Uno tiene que meterse en el agua cuando aún está tibia, y debe trabajar con la gente que está haciendo cosas interesantes. Este es el lugar donde quiero estar. Kidding es descrita como una comedia, pero tiene también mucho dolor".

El actor está convencido de los guiones no llegan por casualidad: "He tenido que lidiar con ciertas corrientes profundas en mi vida en los últimos años, y por esa razón todo aquello que no me mata me vuelve más amargo. Hablando en serio, uno no permite que esas cosas le derroten y aunque de vez en cuando te golpean y te dejan un poco confundido, siempre se encuentra la forma de salir bien parado del mal momento. Lo cierto es que por todas esas cosas yo puedo entender lo que es el dolor. Precisamente por eso estos guiones me encuentran, porque yo tengo lo que hace falta para poder transmitir esas sensaciones" .

La ficción en el caso de Kidding no tiene nada de autobiográfica, pero sí mucho de lo que él conoce. Además de esa bipolaridad entre el Jim real y el Carrey que adoran sus seguidores, está esa cosa llamada fama y la soledad que a veces conlleva.

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