viernes, 5 de diciembre de 2014

Una noche vibrante de salsa y bachata con Marc Anthony y Juan Luis Guerra

San José, Costa RicaMás de 30,000 mil almas esperaban ansiosas el inicio del concierto “Gigante2” en el estadio Nacional.¿Quién sería el primero en salir?, eso no importó, cuando las luces se encendieron y los músicos aparecieron en el escenario era el momento de corear y bailar al ritmo de “Como yo”.Juan Luis Guerra fue la entrada de lujo del banquete musical con los dos grandes de la bachata y la salsa: el dominicano Juan Luis Guerra y el astro puertorriqueño Marc Anthony.El reloj marcaba las 8:10 de la noche, ese sería el inicio de casi tres horas en las que la gente bailó, cantó y gritó. Antes ya habían realizado su participación los teloneros, los artistas ticos José Cañas, Arnaldo Castillo y Luis Alonso Naranjo.En familia, en pareja, entre amigos o solos, los asistentes disfrutaron de principio a fin el ritmo inigualable de Juan Luis Guerra y su banda 4/40.A los ticos se sumaron decenas de catrachos, quienes viajaron para disfrutar del show, dominicanos y gente de otras nacionalidades que se dejó contagiar con temas como “A pedir su mano” y “La llave de mi corazón”, que fue coreada con toda la energía.“¡Muchas gracias! Cómo se sienten esta noche, es un placer estar aquí, vamos a cantar una bachatita”, dijo el cantante a un público totalmente entregado, y “Te regalo una rosa” fue lo prometido. En su concierto, el dominicano también incluyó temas como “Son al Rey”, “Las avispas” y “Para ti”, que la gente cantó al unísono y a todo pulmón.“El niágara en bicicleta” subió el termómetro de una noche fresca y lluviosa. Después el artista le cedió el escenario en su totalidad a la banda 4/40, que se lució con un solo fenomenal al ritmo del saxofón, las trompetas y los tambores.Pero el momento más emocionante fue cuando Marc Anthony se unió a Juan Luis Guerra para cantar “Visa para un sueño”, el público rebosó en gritos y aplausos, y las voces fueron insuficientes para expresar toda la emoción.“Estrellitas y duendes”, “Tengo un corazón” y “Bilirrubina”, fueron los temas con los que Juan Luis Guerra cerró su participación como solista, más tarde haría otra aparición junto a Marc.Marc Anthony“Valió la pena” era lo que se necesitaba para que un público ya animado se desbordara, las energías sobraron, las gargantas se esforzaron y Marc Anthony hizo lo suyo, se echó a la bolsa a hombres y mujeres, jóvenes y adultos que esperaban con ansias que saliera al escenario.Después de más de una hora que la gente bailó al son de Juan Luis Guerra y sus 17 canciones, fue el turno de la salsa. Un gesto y una mirada bastaban para que la gente enloqueciera con Marc, que con quince canciones dejó satisfecho a un público que se entregó de principio a fin.“Y hubo alguien” fue la segunda interpretación de una noche encendida que no logró apagar la lluvia. El salsero no ocupó coro en su orquesta, tenía más de 30,000 voces a su disposición, que emocionadas cantaron sus canciones.Después de interpretar “Hasta ayer”, el artista expresó sus primeras palabras: “Qué rico, doy gracias por estar con ustedes... Qué rico el honor de compartir el escenario con mi ídolo, Juan Luis Guerra”.“Flor pálida” fue el cuarto tema de su presentación, y el quinto “Tu amor me hace bien”, a dúo con el bachatero, si antes la gente se encendió de la emoción, en ese momento fue más.Los temas fueron de todo, desde sentidas canciones hasta una serenata al amor, “cuando Marc canta algunas canciones parece que tienen nombre y apellido”, dijeron algunas admiradoras del cantante, que no dejaron de resaltar su gran capacidad interpretativa, porque eso tiene el puertorriqueño, sabor y sentimiento.“A quién quiero mentirle”, “Yo trato” y un popurrí compuesto por “Abrázame muy fuerte”, “Ahora quién” y “Cómo es él” puso sentimental al público.Marc prometió candela, y así fue el final, con “Vivir lo nuestro”, “Qué precio tiene el cielo”, “Mi gente” y “Te conozco bien”, con la que parecía haberse despedido, pero no podía ser de otra manera, regresó para cantar “Vivir mi vida”, y la gente sacando todas sus fuerzas respondió como si el concierto viniera iniciando, Marc lanzó besos y sonrisas, y con la bandera de Costa Rica en la espalda se fue del escenario.La noche terminó y muchos lo reiteran, ese cierre fue el momento más emocionante del concierto. 
Fuente: http://www.elheraldo.hn/